lunes, 17 de enero de 2022

LAS CONTRADICCIONES (Jose Tomas Pinto Marrero)


Hablar de las Contradicciones es propio de la dialéctica, es entender que todos no pensamos iguales, existen distintos tipos de interpretaciones de una misma realidad, unidad y lucha de contrarios a través de una discusión seria y sincera, es entender las distintas posiciones dentro del marco de las propias diferencias de opiniones, en diversas oportunidades descalificamos la posición del contrario sin expresar opiniones válidas, negación de la negación sin argumentación válida, ni siquiera nos educamos para diferir y muchas veces actuamos de acuerdo a las emociones y no basándonos en el razonamiento lógico aunque muchos critican la lógica, en nuestro concepto la libertad de las ideas no pueden nunca circunscribirse al razonamiento de otro, la libertad de expresar cualquier opinión nunca puede reducirse a la aplicación de una supuesta disciplina colectiva, existen compañeros que entienden la acción colectiva negando la opinión de los demás, quizás en muchas oportunidades no estemos de acuerdo con opiniones individuales y las descalificamos por odios mellizales que anidan en nuestros subconsciente y nunca expresamos por considerar que no es el momento pero cometemos el error más grande que es el de conservarlo y crear resquemores que se convierten en un látigo que llevamos al lomo.

Nosotros estamos acostumbrados a llevar las contradicciones a un punto antagónico, no existe comprensión de su tratamiento por la poca formación que hemos tenido y es necesario señalar que un cuadro revolucionario debe formarse en lo que debe ser el manejo de las contradicciones, todo no puede etiquetarse entre blanco y negro, el desconocimiento de la composición de los colores puede aplicarse también a las contradicciones y es allí donde aplica la táctica y la estrategia, si tenemos claridad de la estrategia la aplicación de la variación de la táctica se corresponde con la misma, en esa dirección cuándo insistimos en el análisis de la coyuntura lo hacemos desde la perspectiva dialéctica.

Siempre nuestro llamado es a la profundización del debate y la discusión de altura, si entendemos que existen distintas visiones del mundo, el sentarnos a debatir con el contrario nunca puede ocasionar un trauma, entender la disciplina como elemento autogestionario y no impositivo nos hará entender lo que significa un diálogo de saberes, de esto se trata ya que el mundo nos exige estar al tanto de la geoestrategia mundial y como nuestro país está jugando un escenario de confrontación en los distintos polos hegemónicos que buscan el control total.

Es hora de la discusión abierta en todos los escenarios. Hagamos frente a la misma.

Venceremos.



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