sábado, 14 de junio de 2014

En el pensamiento del Che son fundamentales las políticas sociales para una sociedad justa


Ernesto-Che-GuevaraHoy se cumplen 86 años del nacimiento de Ernesto “Che” Guevara De La Serna, en Córdoba, Argentina. Asesinado en 1967 en Bolivia por instrucciones de la CIA, sus ideas no solo siguen vigentes, sino que también han encontrado suelo fértil en Venezuela, a juicio de Zaida Castro, Directora Ejecutiva de la Casa Nuestra América José Martí.
“Todas las políticas sociales emprendidas por el comandante Chávez y continuadas por el presidente Nicolás Maduro están orientadas al cambio hacia una sociedad más justa, la construcción del socialismo real y ético, el internacionalismo y la lucha permanente en contra del imperialismo, temas que son constantes en el pensamiento de Ernesto Che Guevara”, expresó la historiadora.
Castro sostiene que, “sin lugar a dudas, el pensamiento del Che es muy pertinente para la Revolución Bolivariana, sobre todo en lo que tiene que ver con su concepción del internacionalismo como proyecto de expansión del socialismo, la creación del hombre nuevo y su humanismo revolucionario”.

Una figura universal

Castro enfatizó que es necesario destacar que “la grandeza de su pensamiento y su acción convierten al Che en una figura de carácter universal y en un paradigma para todos los latinoamericanos honestos”.
“El Che elaboró una teoría y acción de las luchas revolucionarias, que lo convierten en un importante intelectual de la revolución.
Como José Martí, pensaba que el verdadero revolucionario no se fija donde está la comodidad, sino donde está el deber”, apuntó.
Su legado histórico, señaló, se puede sintetizar en las palabras de Fidel Castro con motivo del 30 aniversario de la caída en combate del Guerrillero Heroico: “Veo al Che como un gigante moral que crece cada día, cuya imagen, cuya fuerza, cuya influencia se ha multiplicado por toda la tierra. No todas las épocas ni todas las circunstancias requieren de los mismos métodos y tácticas. Pero nada podrá detener el curso de la historia, sus leyes objetivas tienen perenne validez. El Che se apoyó en esas leyes y tuvo una fe absoluta en el hombre”.

Marxista consumado

La profesora Castro puso de relieve que desde el principio el Che fue un marxista consagrado, cuyas ideas estaban marcadas por un planteamiento que Carlos Marx y Federico Engels hicieron en La ideología alemana de que “para engendrar en las masas la conciencia comunista, es necesaria una transformación en masa de los hombres que solo podrá conseguirse mediante un movimiento práctico, mediante una revolución”.
Afirmó que Guevara tuvo “la capacidad política tanto para reconocer las verdades esenciales de esta doctrina, como para incorporarla y adaptarla al acervo cultural y científico de los pueblos latinoamericanos.
“Para él, la revolución comunista y su fase socialista, como formas superiores del proceso histórico, no eran, ni podían ser, solo un fenómeno económico y político. Tenían que ser, al mismo tiempo, un fenómeno de orden cultural, ético y moral capaz de colocar a los hombres y mujeres en el centro de todas las transformaciones sociales”, subrayó Castro.
Al respecto, citó al internacionalista e investigador cubano Luis Suárez Salazar, quien en su libro La Estrategia Revolucionaria del Che, sostiene que no se puede entender su figura “sin reconocer que el sentido supremo de su vida fue la lucha por realizar, en los menores plazos posibles, las inmensas transformaciones nacionales e internacionales que posibiliten la edificación de una sociedad”.

Discursos de impacto

La profesora Castro señaló que el Che pronunció discursos que pasaron a la historia, entre los cuales destacó, por el impacto que tuvieron el de Punta del Este, el 8 de agosto de 1961, en  la Conferencia del Consejo Interamericano Económico y Social de la Organización de Estados Americanos. En su intervención, como representante de Cuba, denunció las amenazas que mantenía Estados Unidos contra la isla, así como los peligros que se ocultaba tras ciertas propuestas de integración económica de América Latina que respondían a los intereses de los monopolios transnacionales.
La historiadora le da especial relevancia al Discurso que pronunció en la XIX Asamblea de las Naciones Unidas, “el 12 de diciembre de 1964 en representación de Cuba, que sigue siendo importante y tiene vigencia respecto a la situación actual”.
Detalló que en este discurso, el Che “fijó la posición de Cuba, con claridad y responsabilidad, sobre el tema de la coexistencia pacífica”, que debía basarse en el respeto a la soberanía de los pueblos, “porque El Che sabía que el imperialismo quería convertir la XIX asamblea en pura retórica en vez de resolver los graves problemas del mundo”
Castro citó un fragmento: “La coexistencia pacífica ente naciones no engloba la coexistencia entre explotadores y explotados, entre opresores y oprimidos. Es, además, un principio proclamado en el seno de esta Organización, el derecho a la plena independencia contra todas las formas de opresión colonial. Por eso, expresamos nuestra solidaridad hacia los pueblos”.
Señaló que con argumentos como este, el Che “analiza de una forma brillante la situación de sometimiento ejercida por imperio, y nombra a Puerto Rico, Vietnam, Angola, el Congo entre otros casos”.
“Podemos decir que ese discurso fue una denuncia contra el imperialismo norteamericano por mantener unas relaciones de explotación, dominación con los países más pobre del mundo”, agregó Castro, y enfatizó que “tomando en cuenta las circunstancias actuales, este discurso tiene vigencia porque tanto ayer como hoy, el imperio continúa hiriéndonos con su garra”.
Correo del Orinoco

Siganos a través de